GAMIFICACIÓN
La gamificación se basa en
aplicar las dinámicas y principios de los juegos a diversas actividades de la
vida cotidiana. La gamificación educativa trata de aplicar esos principios a la
educación.
La idea general es que los juegos
enganchan, son divertidos, entretienen y nuestros adolescentes pasan horas y
horas jugando sin cansarse. Por eso quizás debemos utilizar sus dinámicas para
aplicarlas a la educación y ver si así la hacemos más divertida,
entretenida y, de paso, “enganchamos” a nuestro alumnado.
Hay varias líneas de trabajo
que persiguen “gamificar” la educación y las tres principales son:
1)
Utilizar de forma controlada los juegos (el
profesorado elige el juego y el momento) para que el alumnado adquiera las
competencias y habilidades que se supone que aparecen en los mismos. Por
ejemplo, tomar decisiones, preparar una estrategia, interactuar con distintos
elementos, adquirir visión espacial, etc. Podemos encontrar experiencias donde
el alumnado juega y después el profesorado trata de identificar sus destrezas y
utilizarlas en un proceso formativo. Es muy habitual incluir juegos para que
los alumnos puedan socializar mejor; por ejemplo, en muchas comunidades y redes
sociales se incluye la posibilidad de que los usuarios tengan accesos a juegos
online.
2)
“Utilizar los elementos característicos de
los juegos. Los niveles, los puntos, las medallas, los objetos útiles
acumulados, los marcadores o el interfaz. En este caso se trata de aprovechar
la predisposición del alumnado a jugar para aumentar la motivación por el
aprendizaje. En los años 90 se realizaron numerosos programas donde las pruebas
de evaluación (formativa y sumativa) tenían una interfaz similar a juegos como
el Trivial, la ruleta o sopa de letras. Actualmente los badges (insignias o
medallas) se utilizan bastante en formación. El alumnado recibe los badges a
medida que va superando ciertas actividades.
3)
Re-diseñar un proceso de aprendizaje como si
fuese un juego. Es la modalidad más complicada, el profesorado debe diseñar su
asignatura, o parte de ella, como un juego. No basta con tener una interfaz con
los mismos elementos de los juegos sino que ,además el alumno tiene que “jugar”
y de esa forma adquirir conocimientos, habilidades y competencias. Actualmente
se están diseñando plataformas que ayudan al profesorado a “gamificar” su
asignatura.
COMO
APLICAR LA GAMIFICACIÓN EN HUEHUETENANGO
Les dejo estos pasos a
ustedes docentes que imparten clases en
diferentes colegios que ustedes docentes deben Implicar y utilizar el
funcionamiento y la mecánica del juego en un contexto educativo, aprovechando
así sus ventajas como elemento motivador, social e interactivo. Para ello, se
pueden poner en práctica diversas estrategias y utilizar los recursos que pone
a la disposición de Internet. Si quieres animarte a probar esta nueva
metodología en tus clases, te dejo siete consejos sencillos para que descubras
cómo aplicar los juegos en el aula, des los primeros pasos y obtengas unos
buenos resultados.
1. Define un objetivo claro. Establece qué
conocimientos o actitudes quieres que tus alumnos adquieran o practiquen
mediante el juego.
2. Transforma el aprendizaje de capacidades y conocimientos en juego.
Debes ser capaz de plasmar el proceso de aprendizaje tradicional en una
propuesta lúdica y divertida.
3.
Propón un reto específico. Igual que tú, como docente, debes tener
claro el objetivo didáctico del juego, tus alumnos deben estar al tanto de cuál
es el objetivo lúdico del juego y qué tienen que hacer para lograrlo.
4.
Establece unas normas del juego. Crea unas normas concisas,
revísalas una a una con tus alumnos para que estén claras y observad siempre su
cumplimiento por parte de todos los participantes en el juego.
5. Crea
un sistema de recompensas (badges). Se basan únicamente en establecer
puntuaciones o premios que se aplican en el desarrollo tradicional de la clase
y que sirven para valorar la adquisición de contenidos.
6. Propón una competición motivante. Una
sana competencia es parte indispensable del juego. No es necesario el
enfrentamiento directo e individual, puedes optar por juegos cooperativos en
los que los participantes tendrán que colaborar y aportar de diversas maneras
para lograr la recompensa final.
7.
Establece niveles de dificultad creciente. Conforme el alumno
avanza y práctica, el nivel de dificultad debe ir en aumento para adaptarse al
dominio que ha ido adquiriendo.
LES
DEJO UN EJEMPLO DE UN GAMIFICACIÓN
SOCRATIVE
Qué
es socrative
Socrative es una herramienta
que puede utilizarse para conocer la respuesta de los alumnos en tiempo real a
través de ordenadores y dispositivos móviles.
Cómo
se utiliza
Puedes descargarte la
aplicación para tú móvil o Tablet o trabajar desde tu ordenador.
El procedimiento es muy
fácil:
1. Entramos en socrative
teacher y nos registramos (solo necesitamos un correo electrónico y una
contraseña). Nos asignan un número de habitación.
2. Podemos elaborar diversos
tipos de test que nuestros alumnos podrán contestar, para ello solo tenemos que
indicarles el número de habitación. Ellos entran en socrative students e
introducen nuestro número.
Los resultados pueden
recibirse en Excel a través del correo electrónico. Los alumnos también pueden
comentar su experiencia a través del Exit Ticket.
Una de las opciones más
interesantes es que puede utilizarse directamente en clase como repaso o
encuesta. Si elegimos opción verdadera o
falsa, respuestas cortas o de respuesta múltiple, podemos hacer una pregunta en
voz alta y los alumnos pueden contestarla. De esta manera podemos obtener
feedback de una forma distinta.
ESTRATEGIAS
PARA UTILIZAR GAMIFICACION EN COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
Utilidades
didácticas
Promover la participación en
la clase integrando la tecnología en el aula: tablets, smartphones, portátiles,
etc.
Evaluar a los alumnos de
forma automática pudiendo acceder a sus respuestas rápidamente.
Conocer las opiniones de los
alumnos realizando encuestas sobre actividades, tareas o trabajos.
7
propuestas para jugar en el agua
Los seres humanos tenemos
una especial relación con el agua, algo que se acentúa especialmente en los más
pequeños. Es nuestra fuente de vida, estamos formados mayoritariamente de ella…
pero también nos permite pasar geniales momentos de relajación, ocio o deporte.
A continuación te enumero
algunas de las opciones educativas que te pueden ofrecer los juegos con el
agua:
Aprender
a nadar: Es, quizá, la manera más evidente de realizar actividades
en el medio acuático con los más pequeños aunque, como veremos, no la única.
Los beneficios de la natación en los niños son muchísimos, dado que brinda unas
posibilidades de movimiento que no se tienen en tierra firme: a nivel orgánico,
intelectual, afectivo, social… Además, podemos aprovechar para concienciarles
sobre la importancia de los primeros auxilios, especialmente en la piscina o la
playa.
Jugar
en grupo: Los juegos con agua ofrecen a los más pequeños la oportunidad de compartir y jugar con otros
niños de manera cooperativa. Existen muchísimas actividades para realizar con
agua, ¡y más que seguro podéis inventar si os lo proponéis! Para ir empezando,
os proponemos echar un vistazo a estos 10 geniales juegos para refrescarse.
Mejorar
el cálculo matemático y la lógica: El agua es un genial
elemento para poner en práctica conceptos básicos como más o menos, vacío o
lleno. O para experimentar con las leyes de la física de primera mano,
comprobando la flotación de los diferentes objetos. ¡Seguro que juntos se os
ocurren otros muchos más experimentos.
Poner
a prueba los sentidos: Dejarse llevar por el oído, el tacto,
la vista. Permitirá a los más pequeños ampliar su experiencia sensorial. Y cuantos
más pequeños son, más aprenden a través de sus sentidos. Pueden experimentar
diferentes tipos de temperaturas, añadir diferentes texturas (piedras, arena,
arroz, etc), o relajarse mientras se concentran en el sonido del agua al caer.
Crear
conciencia ecológica: El agua es un bien escaso y siempre es
un buen momento para hablarle de ello a los más pequeños. Por ello, es
importante que transmitamos los valores con la práctica, y que los juegos
propuestos no supongan un gran derroche de agua.
Relajarse
y desarrollarse emocionalmente: El agua es una de las
actividades más relajantes, que alivia la tensión y anima a los más pequeños a
liberar sus emociones salpicando, golpeando, vertiendo, deslizándose y
chapoteando. ¡Y todo mientras lo pasan en grande!